El budismo es la práctica de las enseñanzas de Buda, también llamadas Dharma, término sánscrito que significa ‘protección’. Con la práctica de las enseñanzas de Buda los seres sintientes pueden protegerse del sufrimiento de manera permanente. El fundador del budismo es Buda Shakyamuni, que en el año 598 a. de C. mostró cómo alcanzar la meta última de los seres sintientes, la iluminación, en Bodh Gaya (India).

Las enseñanzas tienen una relevancia atemporal y universal y pueden ser practicadas por cualquier persona en cualquier cultura, sin importar su género, edad,… El estilo de vida budista de amor, amabilidad y sabiduría es tan relevante hoy como lo fue cuando Buda enseñó en la Antigua India.

Protección del sufrimiento y los problemas

Todos los problemas y sufrimientos que tenemos en nuestra vida diaria surgen de estados mentales negativos y confusos. Nuestra felicidad y buena fortuna proceden de estados mentales positivos y de paz. Buda mostró métodos para gradualmente superar mentes como las de enfado, celos e ignorancia y desarrollar mentes positivas, como las de amor, compasión y sabiduría, y así llegar a experimentar paz y felicidades duraderas.

Practicar el Dharma es el método supremo para protegernos a nosotros mismos del sufrimiento y de los problemas, y para mejorar la calidad de nuestra vida humana, porque ésta no depende del desarrollo externo o del progreso material, sino que del desarrollo interno de la paz y felicidad.

Linaje ininterrumpido

Buda dio sus enseñanzas por primera vez hace más de dos mil quinientos años. Desde entonces, se han mantenido puras y han pasado de maestro a discípulo en un linaje ininterrumpido hasta nuestros días.

Gracias a la bondad de estos maestros del pasado tenemos la oportunidad de escuchar y practicar exactamente el mismo Dharma que Buda enseñó originalmente.